Los procesos judiciales derivados de incumplimientos contractuales, las situaciones de insolvencia, los concursos de acreedores o los conflictos societarios, son los supuestos más comunes a los que nos enfrentamos.

Algunos de los supuestos más comunes que nos encontramos día a día son (i) los procesos judiciales derivados del incumplimiento de los contratos o de la Ley, (ii) las situaciones de insolvencia cuando la empresa no puede pagar sus obligaciones o (iii) los conflictos entre socios por disputas internas. 

En este sentido especialmente queremos señalar que muchas de estas circusntancias conllevan el nacimiento de responsabilidades por parte de los administradores y para ello ponemos dos ejemplos:

En ambos casos, hay que ctuar rápido para (i) cumplir con las exigencias legales y evitar que las deudas de la sociedad sean pagadas por el administrador y (ii)  poder renegociar con los acreedores y logar la pervivencia de la empresa y/o el negocio. 

Estos son sólo dos ejemplos, pero hay muchos más. La lección que sacamos durante estos años de experiencia es que, ante cualquier situación difícil se precisa un asesoramiento especializado.

Asimismo, este conocimiento destinado a defender a administradores, puede ser utilizado en sentido contrario, de modo que poseemos la experiencia y especialización para reclamar a aquellos que incumplen y son deudores de nuestros clientes. Cuando se producen cierres irregulares o cuando el deudor carece de recursos para pagar a nuestro cliente, estudiamos la viabilidad de demandar y reclamar a los administradores de la empresa deudora para que paguen directamente a nuestro cliente lo que su sociedad no paga.