El nuevo Texto Refundido Ley Concursal y la exoneración de deudas.

El Texto Refundido de la Ley Concursal es un despropósito en cuanto a la Exoneración del Pasivo Insatisfecho y dificulta aún más tener una segunda oportunidad.

Fecha publicación: 15/05/2020

Hasta ahora el deudor que no podía pagar determinadas deudas (créditos privilegiados y créditos contra la masa) para poder lograr la exoneración de todas las dudas debía proponer un Plan de Pagos en el que solo pagar los créditos privilegiados y créditos contra la masa.

Este plan permitía pagar esas deudas en 5 años. Incluso de no poder pagarlas, si se destinaban determinados recursos a su pago y aunque no quedaran satisfechas del todo, se podía lograr en una segunda fase la exoneraran de todas las deudas.

Pues bien, con el nuevo texto refundido el legislador aprovecha para reformar lo anterior aumentando los requisitos. Así además de los créditos contra la masa y créditos privilegiados ahora exige pagar un 25 % de los créditos ordinarios, en el supuesto de que el deudor no "intente" el acuerdo extrajudicial de pagos. A tal fin introduce dos artículos nuevos.

Con ello, como explicó para tales supuestos, se exige incluir en el plan de pagos el 25 por 100 de los créditos ordinarios. Algo que hasta ahora no estaba previsto en ningún escenario.

Pero es más, el legislador omite las instrucciones dadas por la UE respecto a las insolvencias, en concreto la directiva 2019/1023 donde se exigen determinadas cuestiones que no son traspuestas en este texto refundido, y que en breve precisara de adecuación. Es decir que deberá ser modificado. Por ejemplo la Directiva establece que el plazo máximo para lograr la exoneración sea de 3 años, no como está previsto en la nuevo texto de 5 años.

Pero hay más. El Tribunal Supremo en sentencia del Pleno de 2 de julio de 2019 vino de una forma sui generis pero a mi modo de ver necesaria a “corregir” la Ley Concursal. En concreto en dos elementos esenciales:

1. En que el plan de pagos fuesen los acreedores que fuesen sería aprobado por el juez y vinculante para todos los acreedores. Lo que de facto derogaba parte del artículo 178 bis que decía que las deudas con AEAT y TGSS debían ser pactadas de acuerdo a la norma específica, y...

2. Limitaba el plan de pagos a créditos contra la masa y créditos privilegiados, excluyendo y por tanto exonerando de pago los créditos de derecho público que no fuesen privilegiados.

Pues bien, esta nueva reforma hace caso omiso a esta sentencia y a la petición de tantos especialistas y vuelven a pedir que las deudas con el Estado se renegocien con el Estado no con el Juez, y a incluir en el plan de pagos todos los créditos de derecho público ya sean ordinarios, subordinados o privilegiados. Todo esto no viene sino a generar un problema a los deudores que peor lo tienen, y esto no tiene sentido. Otra oportunidad perdida.